El mes pasado una amiga me dijo que si le podría hacer unos recordarios de 1ª Comunión para su hija o darle alguna idea, aprovechando que yo utilizaba el ordenador. Pues bien, en principio pensé en unas tarjetitas con alguna cartulina bonita, jaspeada o así, con un dibujo por delante y los datos de la niña, y una oración por detrás. Pero poco a poco la cosa se fue complicando y el resultado final ha sido este.
Aprovechando algunas nociones del curso de Tarjetería Española que hice hace poco. Y sobre todo las ideas de mi amiga Cristina, que es temible cada vez que se pone a pensar, jajaja.
He invertido bastantes horas en este trabajo, sobre todo porque había que hacer muchos recordatorios debido al gran número de invitados. No os he dicho que mis tarjetitas van a viajar hasta Colombia, ¡¡Guau!! mi primer trabajito de este tipo y va a ser internacional.

Aquí os enseño algunos detallitos de los recordatorios, que llevan trabajo de grabado, pintado con dorado, perforado, plegado, ... y una cinta de muselina dorada o plateada que no se aprecia bien en las fotos.




También os voy a poner las tarjetas-recordatorios-invitaciones que hizo Cristina para su hija. Tomó la idea de la felicitación navideña que yo había hecho este último invierno, y utilizando un papel precioso que era todo dorado. Lo malo de este tipo de tarjeta es que necesita mucho papel para su realización, pero como el papel es tan bonito, adorna por sí sólo y no necesita mucha decoración para que quede fino y elegante.

Por detrás se eligieron unas sencillas florecitas:
Y el resultado final abierta y desplegada era éste:
Y todo ello plegado quedaba sujeto por una cinta de muselina estrechita y de color oro. En el texto que imita un pergamino se invitaba al destinatario de la tarjeta poniendo la fecha y el lugar, y al llevar al foto la propia invitación sirvió como recordatorio.
Este tipo de recordatorio también se podría haber hecho en otros tipos de papel, como por ejemplo el de scrapbooking, en el que hay una gran cantidad y variedad de diseños y es lo suficientemente grande. (esta tarjeta cerrada mide unos 10 x 10 cm.)
La verdad es que me ha gustado el hacer este trabajo, así que he pensado que podría hacer recordatorios o invitaciones de boda por encargo. Aunque mi familia y mis amigos dicen que no compensa porque se lleva demasiadas horas de dedicación.